Archivo mensual: noviembre 2015

Javiera Mena la chilena más linda

Publicado en : La Tundra U.k

Exponente del electro pop más atrayente, a lo largo de su carrera fue adquiriendo experiencia y profesionalismo dentro de la movida indie de su país, Chile, con colaboraciones memorables como la que realizó con la Panóptica Orchestra de México y su éxito bailable Complejo de amor.

En su haber tiene cuatro discos grabados: Otra era, Primeras composiciones 2000-2003, Mena y Esquemas juveniles. Sus letras tiene un acentuado romanticismo, lo que encandila a sus más fieles oyentes y dan como resultado  tonadas pegajosas y difíciles de olvidar con niveles de energía inacabable en que la fiesta no parece tener fin, que a su vez juegan con el doble sentido, poniendo aún más movido el ambiente.
En escena Javiera Mena luce una desenvoltura, desparpajo y sensualidad natural recordándosele, en especial, en uno de sus conciertos donde compartió cartel con Brazilian Girls.

No es por nada que en el país del río Mapocho es parte de la realeza musical. Debido a ello es que los nuevos cantautores vienen sonando fuerte en la región y los ecos de estas canciones, por momentos, se pueden oír en alguna discoteca fuera del continente. 

En la voz de la cantante hay algo que hace referencia a Violeta Parra —una de las grandes cantautoras chilenas de todos los tiempos, siendo en vida una reconocida folklorista y multifacética artista—. A la vez sus canciones se mezclan con tintes de Aphex Twin y el pop muy de los noventa de Britney Spears “Oops… I did it again”, condimentados con videoclips muy coloridos que hacían mover los huesos de los adolescentes de aquella generación.

Javiera Mena se ha ido convirtiendo en un ícono pop de nuestro continente ganando un espacio con buen pulso y esfuerzo.

soundtrack:

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Cuchillazo

Publicado en: La Tundra U.K

Emergentes de los marasmos del underground, del que nunca perdieron su energía primigenia, los inicios de Cuchillazo datan de los primeros años del Siglo XXI donde sin mucha retórica de por medio: el autor de esta modesta nota saltaba como un alocado, luciendo polos de Green Day, Blink 182 o Nofx o de cualquier banda que sonara como ellos, en su mayoría provenientes de California.

Por estos lares (Perú) el movimiento happy punk, HxC (hardcore) melódico, pop punk —o lo que bien fuera y al que gustara de este estilo musical—, se le nombraba como: “Chiki Punk”. Estas bandas mezclaban los ritmos provenientes del extranjero, conjugando con la lírica de las bandas locales, dando origen a un nuevo tipo de punk criollo. Por aquella década se realizaban varios de estos conciertos con un público generalmente de la capital (Lima) y sus seguidores no sobrepasaban los veinte años. Estas agrupaciones se destacaron por lanzar temas propios y no simples covers. Muchas de estas agrupaciones aún perviven aunque otras quedaron en el recuerdo, como; Seis voltios, Diazepunk, Rezaka , Inyectores, entre otros.

En los conciertos el pogo se transformaba en un frenesí inacabable, existiendo un pequeño oasis para el HxC del que Cuchillazo nunca se salió del guión. Ese ritmo enérgico y fuerte —que algunas veces sonaba inclasificable—, manifestándose en las letras que reflejaban la realidad imperante y los estados de ánimo de ese instante.

Es duro para este tipo de bandas adecuarse al gusto de las modas musicales predominantes de estos últimos años, y en eso radica su mejor mérito. Cuchillazo se integra por uno de los mejores cantantes y guitarristas de la escena peruana (Nicolás Duarte), sumado a un fabuloso baterista que parece adquirir la piel de un pulpo de ocho brazos, asemejándose a John Bonham: “El Martillo de los dioses” (Capi Baigorrea), salido de las antípodas del heavy, sin quitarle el mérito a su bajista piedra angular de la banda (Rafael Otero).

Después de un periodo de estancamiento, volvieron con una nueva producción y nuevas canciones, en que aún “Máquina”, tema emblema de su producción, junto a “Escribir todo de nuevo”, suenan renovadas. En su haber tienen tres discos muy bien cuidados. Por lo pronto sus fans más fieles esperan que sus canciones nunca se extingan, refrescando la anquilosada escena musical peruana.

Soundtrack:

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Mientras la Nave va…

descarga

Y La nave va,  es uno de los grandes títulos de la cinematografía de todos los tiempos y  también es uno de los últimos filmes dirigidos por el genio de Remini, Federico Fellini. Obra que narra el  fin de una época y de una clase social.

ylanaveva2jpg

 La Belle epoque,  fue un periodo anterior a la “Gran Guerrra”, en que  los días primaverales transcurrían sin ningún atisbo de gran conflicto internacional. Las cafeterías y boulevares de París  entre los días de sol y lluvia, muy peculiares  de la ciudad luz se engalanaban con dandis y mujeres que paseaban con sombrilla del brazo de sus acompañantes.  Era el comienzo del cinematógrafo, la luz eléctrica y los viajes a vapor. En la literatura se leía a Oscar Wilde,  recordado por su célebre obra: “El Retrato de Dorian Gray”. Otra saga importante es: “En la búsqueda del tiempo perdido”. Magnífico viaje a la memoria del sibarita Marcel Proust.

 

 Aquí en el Perú los cólonida, rompían con todos los cánones elitistas y coloniales que aún supervivían en el país de comienzos de siglo. Val- Del-Omar, era el abanderado del movimiento vanguardista, reconocido por sus modales refinados y  modo de vestir elegante, acudiendo a la mítica cafetería del Jirón de la Unión “Palais Concert”.

 

Es en ese escenario en  que suceden los hechos de la película, se debe citar que Fellini fue creador del personaje fellinesco, actor caricaturizado y llevado hasta el extremo de la sátira, y que en sus inicios fuera un  habilidoso dibujante de caricaturas, admirador  del conocido comic “Little Nemo”. Por otro lado, se debe resaltar  la admiración por los grandes buques y transatlánticos  de gran tamaño que surcaban el océano, calificativo  dado a la cantante lírica Montserrat Caballé.  Este  navío inmenso se podía apreciar en Amarcord,  cinta homenaje a los principales recuerdos del cineasta,  film que roza entre lo nostálgico y lo hilarante.

24550030

La película simula perfectamente  un crucero  del jet set internacional en que las primeras imágenes de la cinta,  recuerdan   los comienzos del cine,  muy acorde para adentrarse en el contexto  de la película. Se observa a  primera vista el  funeral de una gran cantante llamada Tetúa, a semejanza a la diva de la ópera María Callas, rodado en completo silencio y con  los efectos de  cámara antigua. El film también goza de un lirismo en donde la música clásica es una pieza clave  para comprender el film y que acompaña a lo largo de este. En las suntuosas habitaciones del barco y salones  en el que habitan los más conspicuos representantes de la más rancia aristocracia, un narrador, oficia de maestro de ceremonias encarnado por Freddie Jones (Orlando), oficiando una breve crónica del viaje.

images

El cine de Fellini se centra en pequeños collages en que cada escena es muy diferente a la anterior. Escenas importantes  son: la parte en que los ancianos tocan sobre  copas  de cristal, escuchándose Allegro Moderato en F menor n°03 de Franz Schubert,  escena  de gran apreciación y carga visual, un tenor ruso con su voz gruesa  hipnotiza a un pollo, quedándose completamente estático, un rinoceronte y una competencia de canto de arias en el cuarto de máquinas, donde  laburan los obreros que ponen en funcionamiento el barco.

images

Además el navío alberga  a un Duque  alemán inflado en carnes que el cronista no puede entrevistar, dándole una explicación casi  metafórica del panorama político de aquel tiempo. La paz del viaje de placer se verá interrumpido por la llegada de unos campesinos y refugiados serbios.  Se debe de aclarar que en aquellos días previos a la primera guerra mundial el mundo era un polvorín a punto de estallar, por el magnicidio del  Archiduque Franz Ferdinand por parte de un nacionalista serbio, acaecido en Sarajevo.

 

Al principio la gente del barco mantendrá cierta reticencia a los nuevos pasajeros, que solo la música y la danza de Pina Baush podrán romper, entremezclándose   las dos clases antagónicas. La poesía de la puesta en escena semeja una gran opera Italiana de Verdi, Puccini y Donizetti, sumado a lo esperpéntico y al gran circo de las vanidades, convergidas en una escena final, en que  un acorazado prusiano, amenaza con exterminar a la nave, viéndose un casco  de pincho perdido en  altamar del alemán obeso en medio del caos a punto de suceder  junto a las últimas imágenes de la diva de la ópera en un cinematógrafo.

 

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized